jueves, 23 de septiembre de 2010

BOCHORNO

Hace un día bochornoso.Uno de esos días de cielo plomizo y ambiente caluroso cargado de humedad. Uno de esos días en que cualquier movimiento se paga con el sudor de la frente y otras partes del cuerpo. El corazón tambien tiene el color del plomo y nota una terrible desazón aunque no la identifica.Científicamente esta pesadumbre tiene una explicación: el aire entra con más dificultad, la respiración no es fluída y el individuo nota una sensación de ansiedad. No niego que todo tenga un motivo empírico, pero lo cierto es que el peso está ahí y que todos sabemos que la lluvía abrirá la compuerta y podremos dar rienda suelta a la tristeza ,a la alegría , a la energía o a lo que sea que nos provoque la lluvia a cada uno.

Lo cierto es que con los años he aprendido que no debo sentirme culpable por estar mal. Durante mucho tiempo me he avergonzado de mis tristezas porque siempre hay alguien conocido, e incluso amado, que está peor que yo; miserias, enfermedad, muerte, abandono... y no digamos cuando me aventuro al exterior y veo la que está cayendo. El drama y la tragedia son inherentes al ser humano, a la vida a la sociedad y a la naturaleza, pero eso no evita que tú y yo podamos sentirnos tristes, apesadumbrados o ansiosos. Cada uno de nosotros siente la vida de una manera distinta, somos más o menos vulnerables, más o menos optimistas, las leyes de la genética, del ambiente; el resultado de las elecciones que vamos haciendo, la suerte que tengamos.Todo es muy relativo y no quiero juzgar ni que me juzguen.A lo mejor mis neuronas y las tuyas no hacen igual las conexiones, o la recaptación de serotonina no es correcta o, simplemente, esta tarde hace un bochorno terrible y hasta que brote el agua todo es pesadumbre.

Reivindico el derecho a que cada uno se sienta como quiera sin sentirse culpable, pero tambien afirmo que nadie debe quedarse en su rincón a lamerse las heridas, pues muchas veces, nuestra presencia es necesaria para hacer más llevaderas las tragedias de aquellos a quienes amamos, o simplemente basta con ser amable con los desconocidos, intentar sonreir y no descargar la ira contra los inocentes, hacer nuestro trabajo con dignidad y tratar de que todo fluya un poco más ligero.Aunque si no se puede no se puede. Y punto.

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